Es la pregunta que todo el mundo se hace en cuanto tiene el "sí". Y aunque parece un detalle menor, tiene su lógica. Aquí no hay leyes escritas, pero sí un par de razones prácticas y alguna tradición que te ayudarán a decidir cómo llevarlos en el día a día.
La forma tradicional (y el porqué del corazón)
Lo más común es llevar la alianza de boda primero y el anillo de compromiso encima.
¿La razón? Se dice que la alianza debe estar en la base del dedo porque es lo que queda más cerca del corazón. Es un gesto simbólico, pero también tiene un sentido práctico: el anillo de compromiso suele tener una piedra que sobresale y, al ponerlo fuera, "bloquea" la alianza, haciendo que sea mucho más difícil que se salga por accidente.
¿Y si prefieres el compromiso primero?
Mucha gente elige llevar el anillo de compromiso en la base y la alianza después. Visualmente, a veces queda mejor porque el diamante queda más centrado en la falange. Además, si el anillo de compromiso te queda un pelín holgado, la alianza (que suele ser más ajustada) ayuda a que no se gire tanto.
El arte de los anillos de énfasis: elevar la pieza principal
A veces, una alianza lisa se queda corta o no termina de encajar con la personalidad del anillo de compromiso. Por eso, en nuestro taller diseñamos lo que llamamos anillos de énfasis.
La idea es sencilla: son anillos que no intentan robarle el protagonismo al diamante, sino que lo abrazan y lo realzan. Al usar bandas tan finas en nuestros solitarios, estos anillos se acoplan de forma natural, creando un conjunto que se siente como una sola pieza más completa.
Lo bueno de este sistema es que te permite jugar con el diseño sin tener que elegir un anillo de compromiso recargado o excesivo. Puedes añadir un anillo de énfasis con una pequeña curva que bordee la piedra principal, o uno con pequeños diamantes que aporten un toque extra de luz. Es una forma de darle una vuelta al conjunto y que se vea diferente según el día o la ocasión.
¿Uno en cada mano?
No es lo habitual en España, pero es una opción totalmente válida. Hay personas que prefieren llevar el compromiso en la derecha y la alianza en la izquierda. Esto es muy útil si tienes los nudillos algo anchos o si te resulta incómodo sentir el roce de dos metales en el mismo dedo. Al final, lo importante es que no te moleste al cerrar la mano o al trabajar.
Consejos para que el conjunto dure más años
Si vas a llevar los dos anillos juntos en el mismo dedo, hay tres cosas que deberías tener en cuenta para no llevarte sustos:
- Ojo con los metales: Intenta que ambos sean de oro de 18k. Si mezclas un anillo de 9k con uno de 18k, el de 9k es más duro y acabará desgastando al de 18k por el roce constante. Si ambos son iguales, envejecerán al mismo ritmo.
- El espacio entre ellos: Nuestras bandas están hechas para que, cuando añadas la alianza o el anillo de énfasis, el conjunto no se sienta pesado. Si hay un pequeño hueco entre ellos, no te preocupes; es normal en piezas que se han hecho por separado y les da un aire más artesanal.
- Mantenimiento: Al llevar dos anillos pegados, es más fácil que se acumule suciedad entre ellos. Un cepillo de dientes suave con un poco de agua tibia y jabón neutro una vez al mes hará que el diamante no pierda el brillo del primer día.
En resumen: pruébalo de las dos formas. Llévalos un par de días con la alianza primero y otros dos al revés. Tus propios dedos te dirán cuál es la combinación con la que te sientes mejor.
Si quieres ver cómo quedan estos conjuntos y encontrar el que mejor encaje con tu anillo, puedes echar un vistazo a lo que hacemos.